El Cañón
de las Buitreras o Cañón del Guadiaro,
situado en la localidad de El Colmenar
(Estación de Gaucín), representa
uno de los descensos de barrancos más
importantes de Andalucía, ya que fue el
primer cañón donde se efectuaba esta práctica
deportiva y en el que podemos comprobar cómo
el agua ha ido esculpiendo y dándole formas
caprichosas a sus paredes, originando
verticales que pueden superar los cien
metros de altura.
Formado en materiales calizos y
margocalizos, pertenecientes a la edad jurásica,
ha sido declarado recientemente Monumento
Natural, concretamente en septiembre de
2003, encontrándose también incluido en
otra figura de protección como es la del
“Parque Natural de los Alcornocales”.
Esta maravilla de la naturaleza
creada por el lento pero incesante trabajo
de la erosión, tiene una superficie de
218.766 m2. Además de poseer una riqueza
biológica, podemos destacar la presencia de
buitres leonados (Gyps Fulvus) que anidan en
sus inmediaciones.
En el marco deportivo, señalar
que el recorrido de la garganta es de unos 4
kms. y el desnivel a superar es de 150 m. El
descenso de este barranco en invierno es muy
peligroso, ya que el caudal de agua del río
Guadiaro es muy importante y las
posibilidades de fuga ya en el interior del
cañón son mínimas por no decir
imposibles. Para practicar esta actividad
con total seguridad es imprescindible el
conocimiento y dominio de una serie de técnicas
de progresión; es un deporte de alto
riesgo. Aconsejar a todas aquellas personas
que quieran iniciarse en este deporte que
acudan a la Federación Andaluza de
Espeleología para informarse sobre los
cursos que se imparten periódicamente o
recurran a los servicios de alguna empresa
de turismo activo especializada en este tipo
de actividades, con la que podremos
desarrollar nuestra aventura con toda la
garantía de seguridad y tranquilidad.
Localización:
La garganta se encuentra en el río Guadiaro
en el tramo situado entre Cortes de la
Frontera y El Colmenar en la provincia de Málaga.
El mejor punto de referencia es el pueblo de
El Colmenar.
Permisos:De momento no es necesario permiso de
Medio Ambiente. El problema es que andar por
las vías del tren es una infracción y ha
habido alguna denuncia por este tema. La
multa mínima son 600 Euros aprox.
Entrada
a la Garganta:Viniendo de Ubrique
antes de cruzar la vía del tren coger una
pista asfaltada paralela a la vía y llegar
hasta una edificación (normalmente vacía)
junto a la estación del tren. Dejar allí
los coches. Coger todo el material necesario
y caminar por la vía del tren hacia el lado
en que sube. Atravesar tres túneles cortos
y llegar a otro túnel mucho más largo que
comienza por una parte con arcos abiertos
hacia el lado del río. Desde aquí se puede
ver muy bien el final del cañón. Cuando se
acaban los arcos comienza lo peor: 800 mts
de túnel a oscuras (hay que llevar
linterna). Lo mejor es que el túnel es
completamente recto y si viene el tren se
puede ver. En cualquier caso los
trenes suelen pitar en este túnel para
avisar. Si te coge dentro lo mejor es
tirarse al suelo como un reptil y pegarse lo
más posible a la pared y al suelo con la
mochila en la cabeza ( para lo cual es mejor
transportarla en la mano). En fin, pasarlo
deprisa sin correr, y si viene el tren, no
ponerse nervioso ni salir corriendo hacia la
salida.
Una vez se ha salido de este túnel
veremos a la derecha junto a la vía una
pequeña senda que sube faldeando la montaña.
Seguirla cinco minutos hasta llegar a un
puente-acequia que pasa de lado a lado el cañón.
Mirar hacia abajo y admirar una vista
acojonante. Merece la pena perder un cuarto
de hora y hacer este “extra”.
Deshacer este último tramo y
volver a la vía. Veremos una pequeña
caseta junto a la vía antes del quinto túnel.
Desde allí aproximarse al río, ponerse el
equipo y al agua.
Salida
de la Garganta:
Una vez nadada la
poza de 300 mts. se acaba lo interesante.
Para los “hartibles” hay una peña cerca
de la playita donde acaba la poza desde la
que se pueden hacer saltos. Desde
la playita pueden hacerse dos cosas:
seguir por el río hasta el pueblo (lo que
carece de interés) o buscar una senda que
sube a la vía del tren justo antes del
segundo túnel. Atravesarlo y llegar hasta
donde dejamos los coches.
Equipamiento:Cuerda de 20 mts., neopreno
(indispensable incluso en pleno verano),
arneses, y ochos. Hay anclajes en todos los
rappeles y tienen buen aspecto. Linterna
para el túnel largo.
Dificultad:
Si se hace con el río seco la dificultad es
media-baja, tardándose unas tres horas
desde que se entra en el agua, tiempo al que
hay que sumar unos 45 minutos para la
aproximación al río por las vías del tren
y 20 minutos para la vuelta.
Si se hace con el río crecido ( cosa que no
aconsejo) o te pilla una crecida dentro el
resultado puede ser incluso catastrófico.
En cualquier caso es preferible que venga a
rescatarte la Guardia Civil a intentar salir
de forma alocada.
Epoca:
Sin dudarlo en los meses de julio, agosto y
septiembre siempre que se tenga la seguridad
de que no va a llover. Además en esa época
la pequeña presa que se encuentra unos kilómetros
más arriba y que recoge agua para el
trasvase Guadiaro-Majaceite estará vacía
con lo que no hay posibilidad de que
desembalsen.
Descripción:
Garganta espectacular con agua permanente
incluso en verano, un descenso
extraordinario si el río lleva poca agua, o
dramático si se hace con mucha agua o te
pilla una crecida.
Una vez que se entra en el agua
lo primero es observar si en el primer
rappel que nos encontramos enseguida hay una
cascada o no. Si hay una cascada, media
vuelta y a casa. Si está seco adelante. El
cañón sólo tiene dos o tres rappeles
siendo de unos 8 mts. el más largo. A
medida que avanzamos el río se encajona
cada vez más haciéndose espectacular en
algunos tramos. En algunos sitios conviene
nadar de espaldas para mirar hacia arriba y
comprender por qué razón esta garganta es
“ la catedral de los barrancos de Andalucía”.
Se llega hasta un sitio donde se encuentran
gran cantidad de restos: palos, ramas,
alguna basura. Lo llamamos coloquialmente
“el agua de los palos”. No ofrece ningún
peligro pero hay veces que da un asco
tremendo. Es cuestión de pasarlo rapidito y
sin agobios.
Llegamos a un sitio donde un
gran bloque de piedra se ha encajado entre
las paredes del cañón. Cuando el río va
seco (en la época aconsejada) se pasa entre
el bloque y el agua ya que queda un hueco
que permite nadar con la cabeza fuera. Si el
río viene crecido lo mejor es quedarse allí
y que venga a rescatarte la Guardia Civil
porque allí ha habido varios muertos al
intentar pasar el sifón que se forma.
Superado este tramo se continua
y se observa que el cañón va ensanchándose
cada vez más hasta llegar a una poza de 300
mts. de largo que nadándola con paciencia
nos llevará a una playita donde acaba el
recorrido.