CUEVA DE SAN MIGUEL - GIBRALTAR
FOTOS: Jorge L. Romo
La
Cueva del San Miguel ha interesado a
visitantes de Gibraltar desde los días de
los romanos.
La
Cueva de la Catedral, originalmente la más
conocida, y que en realidad es el nivel
superior ó fósil de la cavidad, fue creída
de largo para ser insondable, dando a luz a
la historia que Gibraltar fue ligado al
continente de África por un paso subterráneo
15 millas (24 kilómetros) de largo.
La Cueva consiste en una galería
superior con cinco pasos que conectan a una
galería más pequeña.
Más allá de esto, una serie de
gateras conducen a otra sucesión de galerías
y salas que alcanzan una profundidad de 46
metros, bajo
la entrada.
Durante la segunda guerra mundial,
esta cueva fue preparada como hospital de
emergencia, pero nunca fue utilizada. Está
abierta ahora a los visitantes y se utiliza
como auditorio.
Mientras las galerías inferiores, a
las que se accede desde una boca inferior y
que terminan en un precioso lago subterráneo,
que podemos rodear a través de una acera de
calcita. Esta cueva se puede visitar
solamente con las guías cualificadas en los
grupos de 5-8 personas.
Estas galerías fueron descubiertas
en 1.942.
Estos niveles inferiores presentan
una conexión de varías galerías
continuadas, que presentan una gran
colmatación calcárea, presentando columnas
y espeleotemas de grandes dimensiones.
Presenta un gran aporte acuífero
proveniente de filtraciones del exterior,
dado que la cavidad se encuentra a una
altura aproximada de 200 metros s.n.m. en el
Peñón de Gibraltar, por que se desconoce
de donde proviene el aporte hídrico que ha
formado el lago de la zona final de la
cavidad.
Existen además en varias zonas de
las galerías diversas espeleotemas excéntricos
de gran belleza, y que dan un atractivo
especial a ésta cavidad.
Esta parte de la cavidad, con acceso
independiente desde el exterior, y que fue
construido por el ejercito inglés, recibe
el nombre de San Miguel Inferior.
Conecta con la zona turística de los
niveles superiores a través de una gran
sala muy colmatada y en estado fósil, desde
aquí se accede a través de una puerta metálica
y una escalera de acceso, a la zona
inferior.
Las galerías con un eje N/S, tan
solo presentan un pequeño resalte de unos
cinco metros y que ha sido acondicionado
para los visitantes, mediante cuerdas y una
extensa red de protección. Otra de las
instalaciones realizadas por los ingleses ha
sido la iluminación eléctrica, casi hasta
el final de la cavidad, por lo que resulte
curioso, que cuando penetras en ella, el guía
“endienda la luz” de la cueva en la
puerta.
No conocemos que, a pesar de las
buenas características de la cavidad, se estén
llevando a cabo exploraciones en la misma, o
cualquier tipo de trabajos, debido al
mutismo histórico que mantienen los
habitantes de Gibraltar, sobre todo con
clubes o equipos de espeleólogos de la
Comarca del Campo de Gibraltar.
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