SIMA DE VILLALUENGA
FOTOS: Jorge L. Romo y José Aguilera
La
Sima de Villaluenga destaca por su
tamaño en el valle llamado La Manga de
Villaluenga. Está situada frente a la
localidad gaditana de
Villaluenga del Rosario, que es la
población más alta de la provincia, y a su
vez la de mayor índice pluviométrico de
España.
Un pequeño torrente se precipita en
la sima en época de lluvias. Tras una caída
de 60 metros las aguas continúan hasta ver
la luz en los manantiales de la cercana
población de Ubrique.
Históricamente esta sima ha recibido
los vertidos urbanos de la población
cercana, lo que la han convertido en un
sistema muy polucionado. La instalación
reciente de una depuradora podría
solucionar el problema.
Las primeras exploraciones de las que
se tienen noticias fueron las efectuadas en
los años 50 por el Grupo Montesinos de
Jerez, al que en una de las exploraciones
sorprende la crecida del río que se
precipita por el enorme pozo de entrada
impidiendo las salida de los espeleólogos
durante unas horas.
Las galerías conocidas arrojan un
desnivel de 250 metros. Hasta el momento han
sido superados dos sifones. El potencial de
la cavidad es enorme ya que las surgencias
se localizan a más de 7 Kms. de distancia.
Antes de precipitarse
las aguas en el gran pozo de la Sima de
Villaluenga circulan por un cañón calizo
excavado en la gran fractura sobre la que se
estructura la cavidad.
La gran entrada puede verse desde el
pueblo de Villaluenga del Rosario y se
accede a ella con facilidad desde la
carretera cercana.
Numerosas especies vegetales amantes
de la humedad y la sombra se establecen en
estos parajes creando un paisaje especial.
El gran pozo de la Sima de
Villaluenga totaliza una vertical cercana a
los 60 metros. Por el se precipitan las
aguas del pequeño torrente estacional que
ha perforado la caliza al no encontrar otra
salida.
El pozo es de grandes proporciones y
tiene dos vías principales de descenso, con
tramos aéreos en los que se desciende sin
tocar las paredes.
Tras el gran pozo se encuentra un
pequeño resalte de unos metros que es
preciso instalar.
Abajo se abre una gran galería con
abundantes bloques que ocultan la continuación.
Hay que encontrarla por un estrecho paso
entre los mismos.
La galería está excavada a presión,
y en las paredes se encuentran las típicas
marcas llamadas "golpes de gubia"
que son producidas por los golpes de las
piedras arrastradas por la corriente.
El primer sifón de la sima de
Villaluenga es el final habitual de la
exploración de esta cavidad.
Fue atravesado por primera vez por
miembros del desaparecido Grupo de
Reconocimientos Subacuáticos de San
Fernando (GERS). No es de gran profundidad
ni recorrido pero a pesar de ello su paso
debe realizarse con equipo adecuado de
inmersión y con mucha prudencia.
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