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LOS
TRABAJOS DE EXPLORACION
Las características del Karst de la Utrera,
nos han llevado a iniciar el estudio sistemático
de su cavernamiento, y crear un patrón en
los métodos de los trabajos de exploración,
que se están llevando a cabo en el Karst.
De esta manera se ha continuado la
numeración lógica establecida en las
cavidades ya conocidas, las más antiguas, y
que ya fueron topografiazas y exploradas.
Los trabajos de exploración se han
centrado, principalmente, en las zonas de
fracturas que bordean los Canchos de la
Utrera, en la Rampa de las Hediondas (Flanco
Este), el curso superior del Río Manilva y
en el Canuto de Los Molinos.
En Los Canchos de la Utrera y en el
Canuto Chico, debido a sus condicionantes,
así como su complejidad, y debido a la gran
cantidad de localizaciones de cavidades,
sobre todo en los últimos años, de 1.998
hasta el 2.001, hemos tenido que recurrir a
delimitar algunas zonas en sectores y en los
que hemos realizado la acotación de
superficies de exploración, ya que abarcan
una serie de cavidades muy importantes en un
pequeño espacio de terreno.
El
presente estudio se ha realizado sobre las
cavidades que superan los 5 metros de
desarrollo ya sea horizontal o vertical.
Aunque se han explorado cavidades con menos
volumen, pero que cuentan con un especial
interés, ya sea por sus características o
por su aportación al estudio del Karst.
Cada cavidad se ha siglado con la
clave alfabética de la localidad, (CRS–
Casares), seguida del número de orden
cronológico, según las normas de
catalogación de la Federación Andaluza de
espeleología.
Además, en las descripciones de las
cavidades, hemos optado por añadir a esta
clave un nombre característico de la
cavidad para restar la frialdad de una clave
alfanumérica.
Desde un principio se han respetado
las señalizaciones de las cavidades más
antiguas, y que fueron catalogadas por el
Grupo de Exploraciones Subterráneas de la
Sociedad Excursionista de Málaga.
A partir de ellas hemos continuado
con una numeración lógica por puro orden
de localizaciones. Por lo que en la
descripciones de las cavidades aparecerán,
en algunos casos,
indicada la antigua clave siglada por
el GES. de la SEM.
LAS
ZONAS DE EXPLORACIÓN.
Vamos a tratar de forma breve el
grueso del macizo de la Utrera y zonas
circundantes, poniendo especial énfasis en
los cortes geológicos, es decir, en los
accidentes del Canuto de la Utrera y en el
Canuto de los Molinos (cauce del Río
Manilva), por aportar datos significativos
en profundidad sobre los materiales
inmediatamente inferiores a los de
superficie, ayudando así de una forma
decisiva a la comprensión del
comportamiento de las aguas y la formación
de las hipogeas que las canalizan.
Es importante destacar que gracias a
estas formaciones, en las cuales se basan
los cortes, se han localizado redes de
fracturas por las cuales el agua se sume y
posiblemente arena, dando lugar,
exteriormente a un paisaje seco, o acorde
con una zona relativamente húmeda.
Nos encontramos en una zona de
calizas jurasicas nodulosas, pertenecientes
a las series Nalm y Dogger, rodeadas por
calizas del Cretácico Inferior, muy
proliferas en fósiles. Esta zona se engloba
dentro de la Unidad de Casares, en la cual
estas Calizas Jurasicas son las únicas,
siendo más abundantes las Cretácicas, pero
distando ya bastante del grueso de dichas
calizas del punto de nuestro estudio.
Las calizas del Karst de la Utrera
estratifican alternando entre calizas y
calizas nodulosas, con potencias de varios
metros, y el conjunto de todas ellas puede
superar los 250 metros de espesor en algunos
puntos.
Para la elaboración de éste informe
hemos dividido el Karst en seis zonas bien
diferenciadas:
. El Canuto de la Utrera
. El Canuto de los Molinos (Cauce del
Río Manilva).
. El Flanco Este del Karst (La rampa
de las Hediondas)
. El Canuto Chico
. Los Canchos de la Utrera
. Los Llanos
EL
CANUTO DE LA UTRERA.
Se trata de un cañón karstico de
unos 30 a 80 metros e altura media, de
paredes verticales por el que corre un río
de caudal invernal.
Los
materiales que forman éste cañón son
calizas jurasicas y pedernales de unos 20
metros de potencia, éstos últimos se
encuentran en el extremo inferior de dicho
cañón, situados sobre las calizas.
El rumbo medio del cañón es de
Este-Oeste, tomando rumbo Nordeste ya en su
parte final.
El Canuto coincide con una red de
fracturas que cambian claramente el
buzamiento de los estratos; progresivamente
éstos estratos van pronunciando su
buzamiento hasta casi ser verticales al
contacto con los pedernales, así en el
buzamiento ó en su arte alta, y unos 80º
en su parte baja, se puede hablar de un
buzamiento medio de unos 40º Norte.
El cañón se formo por el río que
nace en Los Llanos en el flaco Oeste del
Karst.
El Canuto de la Utrera presenta la
siguiente serie de Oeste a Este:
. Margas y Areniscas de facies
Flych, y colores verdosos y grises. La edad
probable es Eoceno-Mioceno, por correlación
regional y parecen reposar concordantes
sobre el resto de la serie.
. Calizas, Calizas Margosas y
Margocalizas de colores rojo, salmón y
blanco, tableadas, análogas a las capas
rojas. Son asimilables al Cretácico
Superior, aunque pueden abarcar parte del
Paleoceno, La potencia es del orden de nos
20 metros.
. Calizas y Margocalizas grises y
negras, con intercalaciones margosas claras,
en los lechos finos. Presentan silex
frecuentes, en nódulos o estratiformes.
Con menos frecuencia aparecen piritas
muy alteradas a óxidos de hierro. Su edad
puede ser, por las formaciones que la
limitan y las facies existentes del Cretácico
Inferior; su potencia puede alcanzar los 75
metros.
. Calizas Micriticas claras, bien
estratificadas en bancos gruesos
decimetricos, pasando hacia el muro a
calizas de aspecto noduloso. La potencia
supera los 100 metros, sin haber detectado
la base de éste tramo. La edad es, al menos
en parte, del Jurasico Superior.
EL
FLANCO ESTE DEL KARST.
Esta zona, conocida también como La
Rampa de las Hediondas, esta comprendida en
donde los extremos del karst forman los
primeros grados de inclinación, hasta la línea
formada por el cauce del Río Manilva.
Es aquí donde nos encontramos con
las redes de fracturas importantes y por
ello con las cavidades de mayor relevancia
del Karst del Utrera.
En este flanco el lapiaz se hace más
abrupto y dificulta la posibilidad de un
suelo mínimo en su parte alta y media;
siendo en su base, junto al río, donde la
vegetación
comienza a
ser exuberante, en ese contexto es
donde nos encontramos con la Cueva Vieja y
las dos simas Hedionda II y III.
La serie se asimila a la zona final
del Canuto de la Utrera, consistiendo en
Calizas Micriticas estratificadas en bancos
gruesos decimetricos. La potencia supera los
100 metros; su edad corresponde al Jurasico
Superior.
EL
CANUTO DE LOS MOLINOS.
Este Canuto comienza justo en la zona
Este del Canuto de la Utrera, y transcurre
por la parte baja de la Rampa de las
Hediondas, siguiendo el cauce del Río
Manilva y adentrándose hasta la zona Norte
del Karst, perdiéndose en la franja de
Flych margoareniscoso, que separa el macizo
de la Sierra Crestellina.
Esta formado por calizas jurasicas de
las series Nalm y Dogger; y por depósitos
neogenos del Plioceno, compuestos por
calizas, arenas y margas bien consolidadas.
En la zona de perdida de la Charca
del Estudiante, podemos encontrar fracturas
de rumbo Este-Oeste, con algún
desplazamiento vertical. En esta zona el
Canuto de los Molinos se transforma en un cañón
karstico; precisamente aquí podremos
encontrar dos cavidades formadas por el Río
Manilva, la Cueva de las Palomas y La Cueva
de Siete Revueltas.
Dada la formación fluvial del curso
de éste Canuto, lo trataremos más
extensamente en el apartado Acuíferos,
donde examinaremos más a fondo su
comportamiento.
Su edad puede estar centrada en el
Jurasico Superior.
EL
CANUTO CHICO.
Este Canuto es otra fractura, casi
paralela al Canuto de la Utrera, y
perpendicular al Canuto de los Molino, su
rumbo medio es Este-Oeste, y se encuentra
separado del Canuto de la Utrera
aproximadamente por 2 kms.
Fue formado por otro río, con
nacimiento en Los Llanos, y que tomando
rumbo Este fluye hacia el Río Manilva.
Actualmente este cauce tan solo es visible
en época de lluvias.
La altura media del cañón oscila
entre los 60 y 20 metros; en su parte alta,
disminuyendo sus alturas en tanto se acerca
al Canuto de los Molinos.
Esta formado por materiales calizos
del Jurasico Superior y calizas Micriticas
claras bien estratificadas en diversos
bancos decimetricos.
En la zona baja del Canuto Chico
podemos encontrar calizas y margocalizas así
como calizas margosas tableadas; asimilables
al Cretácico Superior.
LOS
LLANOS.
Se encuentran en la zona final del
macizo por su zona Oeste, y se trata de una
planicie de materiales terciarios,
compuestos por arenas, calizas y margas
situadas algo más bajas que las areniscas
de la margen izquierda del Río Guadiaro, y
que las elevadas calizas jurasicas del Karst
de la Utrera.
Por lo tanto funciona como cubeta
acumuladora de agua, que va drenando hacia
el Este, al Río Manilva, abriéndose paso a
través de los cañones karsticos,
pacientemente tallados por la labor erosiva
del agua y aprovechando además el
buzamiento favorable de los estratos para el
drenaje.
Es ésta característica de cubeta”
de Los Llanos, la que junto a los procesos
tectónicos,
serán
los causantes de los vistosos cañones
que “trocean” el karst de la Utrera en
sus extremos.
LOS
CANCHOS DE LA UTRERA.
Es la parte más alta del Karst, en
ella los estratos son prácticamente
horizontales, dando origen a un modelado de
tipo ruiniforme, con magnificas chimeneas de
caprichosas formas, construidas por el agua
y la abrasión eólica.
Dada la horizontalidad de los
estratos esa zona se presta, con facilidad,
a la formación de innumerables cavidades
verticales, sobre diaclasas. Se trata de una
zona muy prolifera en simas y cavidades;
algunas puramente tectónicas y otras meras
prolongaciones del lapiaz. Es una zona con
alto interés espeleológico, debido a su
gran capacidad de cavernamiento, y en
especial la red de fracturas que recorren el
flanco Norte (Canuto Chico) y el flanco Este
(Rampa de las Hediondas). El proceso erosivo
ejecutado por los elementos en esta zona del
Karst, es de un alto valor geológico, y nos
muestra vivamente la sensibilidad y
permeabilidad de éstas calizas.
Los materiales que lo forman son
calizas jurasicas y pedernales de unos 50
metros de potencia, estos se encuentran en
la zona de conexión con el Canuto Chico,
principalmente sobre las calizas, en la
parte más occidental del Canuto Chico.
A lo largo de toda la superficie de
los Canchos podremos observar la
significativa erosión eólica, aunque también
son muy apreciables las señales de la erosión
acuífera, que ha ido modelando
progresivamente éstas calizas.
La fragmentación de las calizas es
muy importante, y la maraña de fracturas
que recorre esta zona forma un laberíntico
panel de redes fracturadas con rumbos
Norte-Sur y Este-Oeste.
LOS
SECTORES DE EXPLORACION.
La principal y básica norma del
estudio, en Los Canchos de la Utrera y en el
Canuto Chico fue la de realizar una
exploración sistemática de las dolinas de
descompresión, situadas en los márgenes
Oeste, Este y Norte del Karst.
Esta norma fue de primordial
importancia, en base a las redes de
fracturas existentes en estos sectores.
Debido a lo abrupto del terreno en
estas zonas y a la complejidad de las
redes de diaclasas y fracturas que se fueron
localizando, y con el fin de poder
determinar correctamente las situaciones de
las cavidades localizadas, estimamos
oportuno delimitar varios sectores dentro de
estas mismas zonas (Los Canchos y Canuto
Chico).
En el Canuto Chico, se delimitó la
zona que esta situada desde su entrada por
el lado Oeste del Karst, hasta su unión con
el Canuto de los Molinos, lo que forma un
cuadrante donde se ubican varias cavidades
que, aunque aún no ha sido factible, podría
darse el caso de conexiones de las redes
subterráneas. Este cuadrante lo llamamos
Sector C-17. Así mismo la zona final del
Canuto Chico en la zona donde conecta con el
Canuto de los Molinos nos obligo a delimitar
otro sector de exploración que llamamos
Sector E-47.
En Los Canchos de la Utrera, fue más
compleja la exploración del terreno,
primero por su extensión y segundo por que
tanto las dolinas de descompresión Oeste y
Este son las más abruptas del sector.
En la zona Oeste, se delimitó un
cuadrante que recorre un corredor karstico,
que podría ser la primera fractura de la
dolina de descompresión y que comprende
desde el borde meridional del Canuto de la
Utrera hasta el borde Septentrional del
Canuto Chico. Este cuadrante lo hemos
denominado Sector B-14.
En lo más intrincado de Los Canchos
de la Utrera, en dirección Norte, y donde
se forma un claro buzamiento del terreno,
que lleva hasta la Rampa de las Hediondas, y
en las cercanías del Sector C-17;
localizamos otro sector de fracturas con
dirección Oeste-Este, muy características
de este Sector, en él se han localizado
varias
simas
de vital importancia,
dentro de éste estudio. Este
cuadrante comprende el grupo de fracturas
que rompen los Canchos de la Utrera
delimitando a éstos con el Sector C-17.
Este cuadrante ha sido denominado Sector
A-25.
También, en los Canchos de la
Utrera, y debido a su importancia, hubo que
delimitar otro cuadrante de exploración,
que abarca las cotas el grupo de fracturas
que rompen hacía la Rampa de las Hediondas.
este cuadrante lo llamamos Sector D-12.
Las redes de fracturas y diaclasas de
éstos complejos karsticos están muy
marcadas sobre el terreno, y la mayoría están
abiertas, como ya hemos indicado, a favor de
posibles dolinas de descompresión.
La mayoría de las cavidades
localizadas en ellas recorren las líneas de
diaclasas formadas a favor de estas redes de
fracturas.
Un punto importante de estas dolinas
es su sistema de drenaje. Aunque las
aportaciones pluviométricas son escasas y
los sistemas de sumideros no están
altamente desarrollados, principalmente
debido a la escasa potencia de los mármoles
del Karst, la propia génesis de las
depresiones suministra el mecanismo de desagüe
suficiente.
Las fracturas que permiten la
instalación de materiales en su zona alta,
actúan de canal de aliviamiento en
profundidad, expulsando el agua residual al
exterior. Ocasionalmente esta agua podría
erosionar la base del talud con el
consiguiente desplome de éste y el
retroceso de la línea de fracturación.
Estas condicionantes han provocado la
aparición de varias cavidades que podrían
coincidir en algún punto de la línea de
fractura.
Por tanto los descubrimientos
realizados en estos sectores nos llevaron a
delimitarlos y a denominarlos, dentro de
nuestros patrones de trabajos de exploración
en el Karst.
Ya que posiblemente, como ya hemos
comentado, es muy posible, que en algunos
casos los laminadores de algunas cavidades
que no han podido ser traspasados lleven a
la conexión con otra de las cavidades del
sector, por tanto estaríamos ante complejos
subterráneos, aunque de pequeñas
dimensiones, pero no por eso de vital interés
en el conocimiento del Karst de la Utrera.
IR AL LISTADO Y FICHAS DE CAVIDADES
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Zona
Central del Canuto de la Utrera

Zona
Superior de la Rampa de las Hediondas

La
Charca del Diablo

El
Canuto Chico

Vista
General de Los Llanos

Vista
General de Los Canchos
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