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FOTOS: Jorge L. Romo

 

  

LOS TRABAJOS DE EXPLORACION

    Las características del Karst de la Utrera, nos han llevado a iniciar el estudio sistemático de su cavernamiento, y crear un patrón en los métodos de los trabajos de exploración, que se están llevando a cabo en el Karst.

   De esta manera se ha continuado la numeración lógica establecida en las cavidades ya conocidas, las más antiguas, y que ya fueron topografiazas y exploradas.

   Los trabajos de exploración se han centrado, principalmente, en las zonas de fracturas que bordean los Canchos de la Utrera, en la Rampa de las Hediondas (Flanco Este), el curso superior del Río Manilva y en el Canuto de Los Molinos.

 

   

En Los Canchos de la Utrera y en el Canuto Chico, debido a sus condicionantes, así como su complejidad, y debido a la gran cantidad de localizaciones de cavidades, sobre todo en los últimos años, de 1.998 hasta el 2.001, hemos tenido que recurrir a delimitar algunas zonas en sectores y en los que hemos realizado la acotación de superficies de exploración, ya que abarcan una serie de cavidades muy importantes en un pequeño espacio de terreno.

    El presente estudio se ha realizado sobre las cavidades que superan los 5 metros de desarrollo ya sea horizontal o vertical. Aunque se han explorado cavidades con menos volumen, pero que cuentan con un especial interés, ya sea por sus características o por su aportación al estudio del Karst.

   Cada cavidad se ha siglado con la clave alfabética de la localidad, (CRS– Casares), seguida del número de orden cronológico, según las normas de catalogación de la Federación Andaluza de espeleología.

   Además, en las descripciones de las cavidades, hemos optado por añadir a esta clave un nombre característico de la cavidad para restar la frialdad de una clave alfanumérica.

   Desde un principio se han respetado las señalizaciones de las cavidades más antiguas, y que fueron catalogadas por el Grupo de Exploraciones Subterráneas de la Sociedad Excursionista de Málaga.

   A partir de ellas hemos continuado con una numeración lógica por puro orden de localizaciones. Por lo que en la descripciones de las cavidades aparecerán, en algunos casos,  indicada la antigua clave siglada por el GES. de la SEM.  

LAS ZONAS DE EXPLORACIÓN.

      Vamos a tratar de forma breve el grueso del macizo de la Utrera y zonas circundantes, poniendo especial énfasis en los cortes geológicos, es decir, en los accidentes del Canuto de la Utrera y en el Canuto de los Molinos (cauce del Río Manilva), por aportar datos significativos en profundidad sobre los materiales inmediatamente inferiores a los de superficie, ayudando así de una forma decisiva a la comprensión del comportamiento de las aguas y la formación de las hipogeas que las canalizan.

    Es importante destacar que gracias a estas formaciones, en las cuales se basan los cortes, se han localizado redes de fracturas por las cuales el agua se sume y posiblemente arena, dando lugar, exteriormente a un paisaje seco, o acorde con una zona relativamente húmeda.

    Nos encontramos en una zona de calizas jurasicas nodulosas, pertenecientes a las series Nalm y Dogger, rodeadas por calizas del Cretácico Inferior, muy proliferas en fósiles. Esta zona se engloba dentro de la Unidad de Casares, en la cual estas Calizas Jurasicas son las únicas, siendo más abundantes las Cretácicas, pero distando ya bastante del grueso de dichas calizas del punto de nuestro estudio.

    Las calizas del Karst de la Utrera estratifican alternando entre calizas y calizas nodulosas, con potencias de varios metros, y el conjunto de todas ellas puede superar los 250 metros de espesor en algunos puntos.

    Para la elaboración de éste informe hemos dividido el Karst en seis zonas bien diferenciadas:

    . El Canuto de la Utrera

    . El Canuto de los Molinos (Cauce del Río Manilva).

    . El Flanco Este del Karst (La rampa de las Hediondas)

    . El Canuto Chico

    . Los Canchos de la Utrera

    . Los Llanos    

 

EL CANUTO DE LA UTRERA.  

    Se trata de un cañón karstico de unos 30 a 80 metros e altura media, de paredes verticales por el que corre un río de caudal invernal.

 Los materiales que forman éste cañón son calizas jurasicas y pedernales de unos 20 metros de potencia, éstos últimos se encuentran en el extremo inferior de dicho cañón, situados sobre las calizas.  

El rumbo medio del cañón es de Este-Oeste, tomando rumbo Nordeste ya en su parte final.

    El Canuto coincide con una red de fracturas que cambian claramente el buzamiento de los estratos; progresivamente éstos estratos van pronunciando su buzamiento hasta casi ser verticales al contacto con los pedernales, así en el buzamiento ó en su arte alta, y unos 80º en su parte baja, se puede hablar de un buzamiento medio de unos 40º Norte.

    El cañón se formo por el río que nace en Los Llanos en el flaco Oeste del Karst.

    El Canuto de la Utrera presenta la siguiente serie de Oeste a Este:

    . Margas y Areniscas de facies Flych, y colores verdosos y grises. La edad probable es Eoceno-Mioceno, por correlación regional y parecen reposar concordantes sobre el resto de la serie.

    . Calizas, Calizas Margosas y Margocalizas de colores rojo, salmón y blanco, tableadas, análogas a las capas rojas. Son asimilables al Cretácico Superior, aunque pueden abarcar parte del Paleoceno, La potencia es del orden de nos 20 metros.

    . Calizas y Margocalizas grises y negras, con intercalaciones margosas claras, en los lechos finos. Presentan silex frecuentes, en nódulos o estratiformes.

   Con menos frecuencia aparecen piritas muy alteradas a óxidos de hierro. Su edad puede ser, por las formaciones que la limitan y las facies existentes del Cretácico Inferior; su potencia puede alcanzar los 75 metros.  

  . Calizas Micriticas claras, bien estratificadas en bancos gruesos decimetricos, pasando hacia el muro a calizas de aspecto noduloso. La potencia supera los 100 metros, sin haber detectado la base de éste tramo. La edad es, al menos en parte, del Jurasico Superior.

 

EL FLANCO ESTE DEL KARST.  

    Esta zona, conocida también como La Rampa de las Hediondas, esta comprendida en donde los extremos del karst forman los primeros grados de inclinación, hasta la línea formada por el cauce del Río Manilva.

   Es aquí donde nos encontramos con las redes de fracturas importantes y por ello con las cavidades de mayor relevancia del Karst del Utrera.

   En este flanco el lapiaz se hace más abrupto y dificulta la posibilidad de un suelo mínimo en su parte alta y media; siendo en su base, junto al río, donde la vegetación  comienza a  ser exuberante, en ese contexto es donde nos encontramos con la Cueva Vieja y las dos simas Hedionda II y III.

   La serie se asimila a la zona final del Canuto de la Utrera, consistiendo en Calizas Micriticas estratificadas en bancos gruesos decimetricos. La potencia supera los 100 metros; su edad corresponde al Jurasico Superior.

 

EL CANUTO DE LOS MOLINOS.  

    Este Canuto comienza justo en la zona Este del Canuto de la Utrera, y transcurre por la parte baja de la Rampa de las Hediondas, siguiendo el cauce del Río Manilva y adentrándose hasta la zona Norte del Karst, perdiéndose en la franja de Flych margoareniscoso, que separa el macizo de la Sierra Crestellina.

    Esta formado por calizas jurasicas de las series Nalm y Dogger; y por depósitos neogenos del Plioceno, compuestos por calizas, arenas y margas bien consolidadas.

 

    En la zona de perdida de la Charca del Estudiante, podemos encontrar fracturas de rumbo Este-Oeste, con algún desplazamiento vertical. En esta zona el Canuto de los Molinos se transforma en un cañón karstico; precisamente aquí podremos encontrar dos cavidades formadas por el Río Manilva, la Cueva de las Palomas y La Cueva de Siete Revueltas.

    Dada la formación fluvial del curso de éste Canuto, lo trataremos más extensamente en el apartado Acuíferos, donde examinaremos más a fondo su comportamiento.

    Su edad puede estar centrada en el Jurasico Superior.  

 

EL CANUTO CHICO.  

    Este Canuto es otra fractura, casi paralela al Canuto de la Utrera, y perpendicular al Canuto de los Molino, su rumbo medio es Este-Oeste, y se encuentra separado del Canuto de la Utrera aproximadamente por 2 kms.

    Fue formado por otro río, con nacimiento en Los Llanos, y que tomando rumbo Este fluye hacia el Río Manilva. Actualmente este cauce tan solo es visible en época de lluvias.

    La altura media del cañón oscila entre los 60 y 20 metros; en su parte alta, disminuyendo sus alturas en tanto se acerca al Canuto de los Molinos.

Esta formado por materiales calizos del Jurasico Superior y calizas Micriticas claras bien estratificadas en diversos bancos decimetricos.

    En la zona baja del Canuto Chico podemos encontrar calizas y margocalizas así como calizas margosas tableadas; asimilables al Cretácico Superior.  

 

LOS LLANOS.

      Se encuentran en la zona final del macizo por su zona Oeste, y se trata de una planicie de materiales terciarios, compuestos por arenas, calizas y margas situadas algo más bajas que las areniscas de la margen izquierda del Río Guadiaro, y que las elevadas calizas jurasicas del Karst de la Utrera.

    Por lo tanto funciona como cubeta acumuladora de agua, que va drenando hacia el Este, al Río Manilva, abriéndose paso a través de los cañones karsticos, pacientemente tallados por la labor erosiva del agua y aprovechando además el buzamiento favorable de los estratos para el drenaje.  

Es ésta característica de cubeta” de Los Llanos, la que junto a los procesos tectónicos,  serán  los causantes de los vistosos cañones que “trocean” el karst de la Utrera en sus extremos.  

 

LOS CANCHOS DE LA UTRERA.  

    Es la parte más alta del Karst, en ella los estratos son prácticamente horizontales, dando origen a un modelado de tipo ruiniforme, con magnificas chimeneas de caprichosas formas, construidas por el agua y la abrasión eólica.

    Dada la horizontalidad de los estratos esa zona se presta, con facilidad, a la formación de innumerables cavidades verticales, sobre diaclasas. Se trata de una zona muy prolifera en simas y cavidades; algunas puramente tectónicas y otras meras prolongaciones del lapiaz. Es una zona con alto interés espeleológico, debido a su gran capacidad de cavernamiento, y en especial la red de fracturas que recorren el flanco Norte (Canuto Chico) y el flanco Este (Rampa de las Hediondas). El proceso erosivo ejecutado por los elementos en esta zona del Karst, es de un alto valor geológico, y nos muestra vivamente la sensibilidad y permeabilidad de éstas calizas.  

Los materiales que lo forman son calizas jurasicas y pedernales de unos 50 metros de potencia, estos se encuentran en la zona de conexión con el Canuto Chico, principalmente sobre las calizas, en la parte más occidental del Canuto Chico.

    A lo largo de toda la superficie de los Canchos podremos observar la significativa erosión eólica, aunque también son muy apreciables las señales de la erosión acuífera, que ha ido modelando progresivamente éstas calizas.

    La fragmentación de las calizas es muy importante, y la maraña de fracturas que recorre esta zona forma un laberíntico panel de redes fracturadas con rumbos Norte-Sur y Este-Oeste.

 

LOS SECTORES DE EXPLORACION.

   La principal y básica norma del estudio, en Los Canchos de la Utrera y en el Canuto Chico fue la de realizar una exploración sistemática de las dolinas de descompresión, situadas en los márgenes Oeste, Este y Norte del Karst.

   Esta norma fue de primordial importancia, en base a las redes de fracturas existentes en estos sectores.

   Debido a lo abrupto del terreno en estas zonas y a la complejidad de las redes de diaclasas y fracturas que se fueron localizando, y con el fin de poder determinar correctamente las situaciones de las cavidades localizadas, estimamos oportuno delimitar varios sectores dentro de estas mismas zonas (Los Canchos y Canuto Chico).

   En el Canuto Chico, se delimitó la zona que esta situada desde su entrada por el lado Oeste del Karst, hasta su unión con el Canuto de los Molinos, lo que forma un cuadrante donde se ubican varias cavidades que, aunque aún no ha sido factible, podría darse el caso de conexiones de las redes subterráneas. Este cuadrante lo llamamos Sector C-17. Así mismo la zona final del Canuto Chico en la zona donde conecta con el Canuto de los Molinos nos obligo a delimitar otro sector de exploración que llamamos Sector E-47.

  En Los Canchos de la Utrera, fue más compleja la exploración del terreno, primero por su extensión y segundo por que tanto las dolinas de descompresión Oeste y Este son las más abruptas del sector.

   En la zona Oeste, se delimitó un cuadrante que recorre un corredor karstico, que podría ser la primera fractura de la dolina de descompresión y que comprende desde el borde meridional del Canuto de la Utrera hasta el borde Septentrional del Canuto Chico. Este cuadrante lo hemos denominado Sector B-14.

   En lo más intrincado de Los Canchos de la Utrera, en dirección Norte, y donde se forma un claro buzamiento del terreno, que lleva hasta la Rampa de las Hediondas, y  en las cercanías del Sector C-17; localizamos otro sector de fracturas con dirección Oeste-Este, muy características de este Sector, en él se han localizado  varias  simas  de vital importancia,  dentro de éste estudio. Este cuadrante comprende el grupo de fracturas que rompen los Canchos de la Utrera delimitando a éstos con el Sector C-17. Este cuadrante ha sido denominado Sector A-25.

   También, en los Canchos de la Utrera, y debido a su importancia, hubo que delimitar otro cuadrante de exploración, que abarca las cotas el grupo de fracturas que rompen hacía la Rampa de las Hediondas. este cuadrante lo llamamos Sector D-12.  

  Las redes de fracturas y diaclasas de éstos complejos karsticos están muy marcadas sobre el terreno, y la mayoría están abiertas, como ya hemos indicado, a favor de posibles dolinas de descompresión.  La mayoría de las cavidades localizadas en ellas recorren las líneas de diaclasas formadas a favor de estas redes de fracturas.

   Un punto importante de estas dolinas es su sistema de drenaje. Aunque las aportaciones pluviométricas son escasas y los sistemas de sumideros no están altamente desarrollados, principalmente debido a la escasa potencia de los mármoles del Karst, la propia génesis de las depresiones suministra el mecanismo de desagüe suficiente.

   Las fracturas que permiten la instalación de materiales en su zona alta, actúan de canal de aliviamiento en profundidad, expulsando el agua residual al exterior. Ocasionalmente esta agua podría erosionar la base del talud con el consiguiente desplome de éste y el retroceso de la línea de fracturación.

   Estas condicionantes han provocado la aparición de varias cavidades que podrían coincidir en algún punto de la línea de fractura.

   Por tanto los descubrimientos realizados en estos sectores nos llevaron a delimitarlos y a denominarlos, dentro de nuestros patrones de trabajos de exploración en el Karst.

   Ya que posiblemente, como ya hemos comentado, es muy posible, que en algunos casos los laminadores de algunas cavidades que no han podido ser traspasados lleven a la conexión con otra de las cavidades del sector, por tanto estaríamos ante complejos subterráneos, aunque de pequeñas dimensiones, pero no por eso de vital interés en el conocimiento del Karst de la Utrera.  

 

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Zona Central del Canuto de la Utrera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Zona Superior de la Rampa de las Hediondas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Charca del Diablo 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Canuto Chico

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vista General de Los Llanos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vista General de Los Canchos